Una agalla de envoltura se forma cuando el organismo inductor provoca en la superficie de la hoja un crecimiento engrosado, parecido a un reborde, alrededor de sí mismo y posteriormente lo encierra. A menudo queda un pequeño orificio de salida para que el organismo pueda abandonar la agalla después de su desarrollo, como en la agalla del mosquito de las hayas (Hartigiola annulipes).